LAS COSAS NO SUCEDEN ESPONTÁNEAMENTE

EJEMPLO CARMEN METROPOLSALUD

Las cosas no suceden espontáneamente, hay que provocar que se produzcan. Por eso, queremos compartir el ejemplo de superación de nuestra paciente y amiga Carmen. Gracias a su generosidad, podemos ver con esta imagen el proceso de transformación físico que poco a poco va consiguiendo y que refleja el compromiso y la convicción de sus ideas a nivel personal. Cualquier persona que le pregunte a Carmen si está siendo fácil el cambio, comprobará que su prioridad no es lo fácil o difícil que resulte ese cambio, sino la importancia que tiene para ella conseguir los objetivos que se propone. Por encima de todo, busca su salud,  bienestar y  su felicidad, recordando en cada momento lo que tu cuerpo se merece y no lo que desea de manera compulsiva.

Buscar lo que nos alimenta en la vida es lo que nos permite caminar ligeros de equipaje. Cumpliendo nuestros propósitos de manera consciente y disfrutando del proceso.

¿Pensáis que lo que realmente alimenta en la vida es la comida?

Aunque actualmente no nos encontremos a gusto con nosotros mismo, es bueno visualizar cómo nos sentimos y como estamos en este momento para poder saber en qué punto nos encontramos y marcar nuestro inicio hacia el cambio.

Para mejorar nuestra relación con la comida, tenemos que saber qué beneficios y qué inconvenientes va a tener este proceso de cambio. Este consejo se puede extrapolar para cualquier cambio que queramos hacer en nuestro vida, no solo en el tema de nutrición. Si idealizamos, pensando sólo lo positivo y evitamos pensar los inconvenientes que pueden surgir por el camino, probablemente,  en la fase de mantenimiento pueden surgir imprevistos con los que no contábamos. No hay que tener miedo a que aparezcan. Recomendamos ser sinceros con uno mismo y apuntar en vuestro diario de ruta, las cosas que nos gustaría cambiar y hacer un análisis crítico sobre la importancia que tiene para nosotros ese cambio y ser conscientes desde primera hora de los demonios que puedan aparecer, así podremos jugar con la prevención y buscar posibles alternativas de respuestas y visualizarlas y para que no nos pille desprevenidos. Es un recurso eficaz para mantener nuestro estilo saludable.

El método Snap no tiene varitas mágicas, ni fórmulas milagrosas. Pero sí contamos con personas con ilusiones, como Carmen,  dispuestas a conseguir sus objetivos y ser los precursores de su propio cambio, descubriendo sus propias excusas, autolimitaciones, miedos y vulnerabilidades (que no es igual a debilidades) que son la clave de nuestra andadura por la vida. No podemos diferenciar cuerpo y mente como dos compartimentos estancos dentro de la persona. Entendemos que ambas van de la mano. Por tanto, más que preocuparnos por las cantidades y calorías de la comida que ingerimos, os invitamos a que reflexionéis sobre cómo nos alimentamos, de qué nos alimentamos, cada cuánto nos alimentamos, cómo es nuestro entorno cuando nos alimentamos, por qué necesitamos alimentarnos en  ciertos momentos del día. Como veréis las respuestas pueden ser infinitas, ni buenas ni malas, cada uno es único y diferente, por eso, la comparación con los demás hace que no escuchemos lo que realmente nuestro cuerpo necesita. Cada uno tiene unas necesidades diferentes y nosotros somos los que mejor deberíamos conocerlas. Si nuestra atención se centra en lo que comen y dejan de comer otras personas de nuestro entorno, en cierta medida, estamos evitando responsabilizarnos de lo que es necesario para nosotros. Otro tema, es que los demás nos puedan servir de modelos, como el caso que os propongo en este artículo. Una cosa es competir y ansiar a toda costa lo que no tenemos y otra cosa muy diferente es tomar ejemplos que nos ayuden a enfatizar nuestra actitud positiva y beneficiosa. Los elementos que nos pueden ayuda son: fomentar el pensamiento crítico y reflexivo, razonar y recordar lo que vamos consiguiendo. Lo que para unos es válido para otros no, y el respeto es fundamental, hacia uno mismo y hacia los demás. Cuando comemos de manera desproporcionada, perdemos el respeto hacia nosotros mismos.

¿Por qué no queremos escuchar nuestros mecanismos fisiológicos que nos indican que estamos saciados? ¿Qué estamos saciando cuando seguimos comiendo por encima de nuestros requerimientos nutricionales?

Buscamos el peso saludable, y eso depende de ti.

¿Te atreves a buscar qué vacios estás cubriendo con la comida? ¿Quieres aprovechar la oportunidad de descubrirlos? ¿Es un tema delicado para ti? ¿Piensas que lo tienes todo cubierto? ¿Te da miedo indagar? ¿Piensas que te gusta comer y por eso estás así? ¿Crees que la relación que tienes con la comida es buena, pero tu sobrepeso se debe  a un componente genético y tú no puedes hacer nada?

Te animamos a que te quites la venda de los ojos y abras tu campo visual más allá de lo que estás acostumbrado, como ha hecho Carmen. Día tras día, sus caminatas son su fuente de satisfacción y energía y su actitud es el reflejo de una persona que ha aceptado comer lo que su cuerpo necesita y ella tiene el poder de elegir, es libre de decidir. “Ella no está a dieta”, “ella se está cuidando”, ella quiere estar sana y mantener un estilo de vida saludable para siempre, y no a base de límites y frustraciones sino de estar convencida de lo que realmente necesita en cada momento.

Comer es un placer y parte de nuestra salud es saber comer

Elena Antón

Psicóloga

nº col. AN09547

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